estrategia de contenidos

Cómo diseñar una estrategia de contenidos ganadora orientada a la conversión

Obtener resultados en términos cuantitativos es la principal preocupación de cualquier marketer. ¿Acaso no estás cansado de diseñar cartas de ventas chulísimas, para que luego la tasa de conversión sea ínfima?

En MarketingAlDesnudo estamos ya curtidos en eso, así que queremos echarte un cable, y ayudarte a que mejores tu puntería, y que tus impactos tengan un mayor resultado.

Para ello, hoy te presentamos las claves para que tu estrategia de contenidos y tus propuestas de ventas realmente lleguen en el momento preciso, a la persona adecuada:

Aprende a diseñar una estrategia de contenios efectiva, orientada a la conversión

Guíales durante todo el proceso de compra. Seguro que se te da bien captar leads, tienes una base de datos importante. Pero ¿después qué? ¿qué haces con esa lista de contactos? ¿realmente le sacas la máxima rentabilidad?

¿Te has planteado la posibilidad de crear un contenido específico para cada fase del ciclo de compra? Se trata de diseñar un mensaje orientado a solucionar las dudas propias de cada momento, a generar confianza y, en definitiva, a decir a tu cliente justo lo que quiere oír.

Para ello, revisa tu embudo de conversión, y crea un contenido específicamente diseñado para los clientes, en función de cada fase del proceso. Luego solo tendrás que ser capaz de mostrárselo en el momento oportuno. Sigue leyendo y verás.

Practica el nurturing. Ten presente una cosa, ni todos tus clientes tienen los mismos intereses, ni tienen la misma confianza en ti, ni reaccionarán igual ante el mismo mensaje. Por tanto, en primer lugar, clasifica a tus contactos, en función de cómo hayan interactuado contigo y, después,  diseña acciones distintas para cada grupo.

Esto tiene un nombre, nurturing, y consiste en llevar la segmentación hasta el último extremo, utilizando para ello un buen CRM y una herramienta de envío y gestión de campañas de e-mail marketing, como puede ser Ontraport.

Haz pruebas, antes de poner toda la carne en el asador. Si algo me ha enseñado mi experiencia en marketing online es que no hay ninguna regla infalible, todo es cuestión de probar, probar y probar, con el fin de ir estrechando el cerco para, finalmente, hallar la solución más efectiva.

Por tanto, antes de lanzar tu última creación a todo bicho viviente, prueba con un reducido grupo, lo suficiente como para ser representativo (entre el 20% y el 30%). De este modo podrás pulir los posibles defectos de dicha acción y maximizar los resultados.

Monitoriza, trackea, registra (como quieras llamarlo) y analiza cada paso. La información es poder, y tú tienes la capacidad de atesorar mucho. Una de las grandes ventajas del marketing online, no me cansaré de decirlo, es que todo se puede medir.

Por tanto, utiliza las herramientas y no cierres los ojos ante el inmenso mundo de los datos. Te vendrán de fábula para ajustar tu estrategia,en función de los resultados que obtengas con cada una de tus acciones.

No te olvides de los clientes que ya te han comprado. Interésate por su nivel de satisfacción, asegúrate de que aprovecha las ventajas y beneficios de tu producto.

En definitiva, acércate a él, demuéstrale que te preocupa y deja siempre la puerta abierta para que pueda dejar libremente sus comentarios y sugerencias. Será el mejor modo de ganarte su confianza, y el paso previo a fidelizarle.

Recuerda, el 20% de los clientes son quienes te reportarán el 80% de los beneficios. Una vez más, Pareto tenía razón, y si no, al tiempo 😉

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Nacho Munoz